Quiénes somos

La Vida de Viaje nació de una búsqueda. Esa búsqueda que tarde o temprano todos sentimos cuando el mundo nos toca la puerta para salir y explorarlo. También nació de un llamado: ese que se oye a cada latido y que se termina convirtiendo en la única brújula de nuestro destino.

La Vida de Viaje existe porque en el movimiento nos sentimos libres y porque en ese movimiento aprendemos de un gran maestro: la naturaleza. Existe porque elegimos ser protagonistas de nuestra vida y no testigos que ven la vida pasar. Sin embargo La Vida de Viaje no es un camino solitario y de autoexploración de solo dos personas, no. Es también una bocanada de aire para todos aquellos que quieren inspirarse de nuestras historias para construir y vivir las propias.


Viajamos porque nos sentimos cómodos en la incertidumbre.
Porque aventurarnos en la naturaleza es volver al origen.
Porque viajando nos volvemos más conscientes.
Viajamos para reinventarnos y para alimentar la intuición, la creatividad y los sentidos.
Viajamos para conocernos y para demostrarnos que otra vida es posible.

Somos los protagonistas de nuestra propia historia: Andrés Calla y Jime Sánchez

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De chico quise ser Guardaparque, pero el sistema me llevó a anotarme en la carrera de Medicina. Desde el minuto cero sabía que no era una profesión para mí y el tiempo me dio la razón: una mañana, mientras una profesora escribía ecuaciones inentendibles en un pizarrón de la Universidad de Buenos Aires; salí de la clase, llamé a mi papá y le dije: “viejo, me fui”. Él creía que me estaba yendo a tomar un café, pero yo estaba decidido a abandonar la carrera. Cuando se lo dije, se quedó en silencio y al rato logró entender que no podía seguir con algo que no iba conmigo.

Al mes cambié de carrera: seducido por la “diversión”, “flexibilidad” y “libertad creativa” de las agencias de publicidad, quise ser Creativo Publicitario. Lo bueno: encontré en la hoja en blanco un universo de ideas que podían ser plasmadas en proyectos propios. Lo no tan malo: me quedaron finales pendientes.

Lo único estable en mi vida siempre fue la fotografía. Estudié en Fotoclub Buenos Aires, empecé a hacer las prácticas con la camára de una amiga y con el tiempo —trabajando como fotógrafo en eventos sociales y torneos de fútbol— logré comprarme la cámara de fotos que me acompañó en mi primer viaje con mochila por el Norte argentino en febrero de 2012.

En ese viaje me reencontré con el Andrés que de chico disfrutaba de los viajes en familia por la Patagonia argentina. Ese que trepaba rocas, nadaba lagos y que soñaba algún día ser Guardaparque y vivir en la naturaleza. Al volver a Buenos Aires no quería saber nada con mi rutina de siempre. Quería vivir la vida de viaje y trabajar de la fotografía, pero tenía un desafío: convencer a Jime —ya hacía un año que estábamos juntos— para que se viniera conmigo. Costó, pero lo logré.

En el 2013 cumplí mi sueño de recorrer la Ruta 40 en bicicleta y con ese viaje empecé a vivir un nuevo estilo de vida: trabajar de lo que me gusta y viajar de la forma que más disfruto. Lento y viviendo nuevas experiencias.

PD de la Carretera Austral

Tengo un título que dice que soy Licenciada en Publicidad, pero desde hace unos años mi pasión —la escritura— se convirtió en mi profesión.

De chica no soñaba con viajar. Quería ser cantante o actriz, sin embargo en la adolescencia esos sueños se tiñeron con los gustos arbitrarios del sistema: tenía que ser una mujer hecha y derecha, empresaria, con hijos a los 30, una casa, un perro y un buen sueldo a fin de mes. Elegí estudiar Publicidad porque siempre me gustó la comunicación y porque me divertía pensar en la posibilidad de trabajar rodeada de gente creativa. Lo bueno: en esa carrera me reencontré con las letras —desde muy chica escribo poesía— y conocí personas que guiaron mis próximos pasos —como un profesor que en el 2010 me obligó a abrir un blog porque consideraba que era inaudito que no tenga uno siendo casi una profesional de la comunicación—. Lo no tan bueno: una vez dentro del mundo de las multinacionales, me di cuenta que no quería vivir encerrada en una oficina durante ocho horas los cinco días de la semana.

Una tarde sentada en mi escritorio tuve un pensamiento-látigo: la frase “la vida espera algo más de mí” quedó tatuada en mi voz. Hasta ese momento siempre había viajado con valija con rueditas, pero en febrero de 2012 me calcé la mochila al hombro y viajé al Norte argentino con una amiga. Dormimos en hostels, trepamos rocas, conocimos historias de personas que le habían dado un giro a sus vidas y nos divertimos tanto que cuando llegué a Buenos Aires me deprimí. No quería seguir viviendo la vida que alguna vez había elegido. Quería viajar, sentirme libre y conocerme de verdad.

Al año siguiente, y después de varias crisis y charlas filosóficas y existenciales, tomé la decisión de dejar mi vida sedentaria y citadina pero las opciones no me convencían: viajar tres meses por Perú con una amiga —pero después tenía que volver— o viajar a Irlanda para estudiar inglés —pero después tenía que volver—. Entre todo ese caos mental llegó la propuesta de Andrés de recorrer la Argentina en bicicleta e intentar vivir de nuestras pasiones: la escritura yo, la fotografía él y los viajes ambos.

A pesar de no tener experiencia como cicloviajera le hice frente a cada uno de mis miedos y me animé. Lo mismo pasó con el kayak: nunca en mi vida imaginé que iba a poder remar el Nahuel Huapi, el cuarto lago más grande de Argentina. Y lo hice. Hoy sé que los únicos límites que existen son los que nosotros mismos nos ponemos.

Desde hace más de cinco años vivo de la escritura, dicto talleres de escritura y creatividad y ya tengo un libro publicado: “Letras Luz – Metamorfosis en verso y prosa” resume todo el proceso que viví cuando decidí escucharme, cambiar mi vida y viajar.

Para mí los viajes no son horizontales. Para mí los viajes son verticales: nos permiten explorar nuestro yo más íntimo, cuestionarnos, soltar lo viejo y nacer de nuevo. Y por eso escribo: para contagiar y animar a otros a través de la palabra.

El blog

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Desde el 2013 buscamos compartir este estilo de vida que elegimos y contagiarte e inspirarte para que vos también te animes a vivirlo. Acá vas a encontrar:

  • Historias de vida de aquellas personas —y personajes— que nos cruzamos en el camino.
  • Crónicas de nuestros viajes.
  • Consejos, recomendaciones e información útil para que puedas planificar tus propias aventuras.
  • Guías de destinos y rutas que nos volaron la cabeza.
  • Reflexiones de la vida y los viajes.
  • Y muchísima inspiración 🙂

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