Image Alt

Blog

  /  Diarios de bicicleta   /  De Ushuaia a La Quiaca en bicicleta   /  La sal de la vida

La sal de la vida

Bajando las escaleras para tomarme el subte me vi frente a frente con una chica que vendía películas en DVD. No sé en qué estaba pensando en ese momento (mi cabeza últimamente es como una montaña rusa de cosas, cosotas y cositas) pero vi que una de las películas se llamaba “La sal de la vida”.

Me llamó la atención el título y cuando llegué a casa, googlié para ver de qué se trataba. Me desilucionó un poco su sinopsis cuando leí que trata de un hombre que está pendiente de su mamá, de su hija, del novio de su hija, del perro y que todos se aprovechan de su buena voluntad y que quiere tener una amante y que es súper mujeriego. Está claro que se trata de una película pochoclera.

Seguí googleando y encontré un libro muy interesante que anoté en mi listado de pendientes por leer, titulado también “La sal de la vida” escrito por Françoise Héritier. Lo que inspiró a esta antropóloga francesa de 80 años a escribir su libro fue una postal que recibió de un amigo que estaba disfrutando de una semana “robada” de vacaciones en Escocia. Me imagino que las preguntas que Françoise se habrá hecho fueron algo así: ¿por qué la llama “robada”? ¿O esa semana no forma parte de su vida tanto o más que una semana de su rutina laboral? (debo confesar que ya me está dando un poco de repulsión la palabra rutina… éste es un comentario mío eh, no creo que Françoise lo haya pensado también. Bah, no sé).

Cuestión que esta mujer empezó a reflexionar y llegó a la conclusión de que ese tiempo que nos tomamos (o que le robamos) al trabajo es en realidad nuestra propia vida. Creo que habrá pegado el grito de ¡eureka! cuando escribió estas líneas en la carta de respuesta a su amigo, donde le explicó que en esos paréntesis es donde uno encuentra la felicidad, la verdadera sal de la vida. 

No fue ninguna coincidencia que me haya encontrado el título de esta película justo esta semana, que busque en Internet de qué se trata y llegue a la descripción de un libro que habla sobre un tema que vengo pensando hace varios días. Y como a Fran (ya la tuteo, me cae muy bien) la inspiró una postal, a mí me inspiró el nombre de su libro.

En nuestra vida hay grandes momentos (nacimientos, casamientos, cumpleaños) y pequeños momentos (cenas con la familia o conversaciones con amigos) que por formar parte de nuestro día a día pasan bastante desapercibidos.

¿Pero qué pasa con esos momentos relámpagos? Son los que más abundan en nuestras vidas. Creo que la mayoría vive en piloto automático durante la semana: todos somos robotitos haciéndole frente a nuestras responsabilidades, deberes y quehaceres cotidianos. Pero los autómatas se vuelven humanos cuando el reloj marca las 20hs del día viernes.

Perdón por lo que voy a decir ahora pero me resulta bastante triste que la vida se resuma a eso. ¿Entonces qué? ¿De los 365 días que tiene un año vivimos solamente 125 porque elegimos vivir los sábados y los domingos nada más? Y peor aún, hay personas que ni siquiera viven durante esos dos días…

La Vida de Viaje-sal de la vida-12 B

Nuestra vida se resume a esos momentos. Nuestra vida está pasando delante nuestro en todo momento. Nuestra vida es esto que estamos haciendo ahora y eso que no estamos haciendo también. Nuestra vida es eso que pasa cuando estamos tranquilos, enojados, tristes, deprimidos, felices o contentos.

Si a esos momentos no les sumás lo que disfrutás hacer o lo que te da placer y solamente lo dejás para el fin de semana… ¿en qué se convierte tu vida?

La Vida de Viaje-sal de la vida-8 BAlgunos disfrutan cocinar cosas ricas

La Vida de Viaje-sal de la vida-2 BMuchos van con su ojo biónico retratando momentos irrepetibles 

La Vida de Viaje-sal de la vida-3 BOtros van desparramando su magia en el camino

La Vida de Viaje-sal de la vida-9 BEstán los que por un rato salen a conectarse consigo mismos y en masa

La Vida de Viaje-sal de la vida-5 BEstán los que disfrutan escribiendo

La Vida de Viaje-sal de la vida-1 BO los que comparten su arte  para que todos, sin importar edades, sonrían

La Vida de Viaje-sal de la vida-10 BO los que solos se vuelven uno con el universo por un ratito

Hay un libro que se llama Atrapa tu sueño que trata sobre la historial real de una pareja argentina, Candelaria y Herman Zapp, que decidieron cumplir su sueño y viajaron desde Argentina hasta Alaska en un auto Graham Paige de 1928. Durante la aventura que duró cuatro años tuvieron un hijo, Pampa. Estoy fascinada con esta historia y deseando conocerlos personalmente algún día, pero mientras tanto me entretengo leyendo sus aventuras (si en algún momento me ven en el colectivo como en una tercera dimensión y tildada, es porque estoy leyendo la historia de los Zapp).

En un momento de su viaje se quedan unos meses en Colombia. Paran en la casa de una pareja que amablemente los hospeda en su casa. Charla va charla viene, empiezan a reflexionar sobre el hacer en nuestra vida lo que disfrutamos hacer y Candelaria Zapp se cuestiona:

“¡Qué espectacular hubiese sido nunca haber dejado de lado lo que realmente me gustaba hacer! ¿Por qué fui tan frágil ante el sistema? O mejor dicho, ¿por qué me lo autoimpongo? Hacer lo que uno quiere hacer suena maravilloso. ¿Por qué, en el momento de decidir, elegí hacer lo que creía necesario y no lo que deseaba? Siempre le otorgué prioridad a otras cosas”

La Vida de Viaje-sal de la vida-4 B

Después de varios años de viajes, los Zapp ya son una gran familia y siguen viviendo su sueño

Hoy me crucé con el título de la película, hoy leí esa reflexión en el libro y ahora vos te encontrás conmigo quizás para que yo te haga esta pregunta… ¿cuál es la sal de tu vida? 

Escritora y nómada digital. Viajo desde el 2013 y comparto en este refugio digital mi estilo de vida. Me apasiona la escritura y sobre todo inspirar y animar a través de la palabra. También escribo en luzyhumo.com y mi primer hijo de papel se llama Letras Luz. Dicto talleres de escritura y de viajes, no puedo vivir sin mis libros y cuadernos, y soy fan de la autoexploración.

Comentarios

  • Pingback: Afortunada soy | La Vida de Viaje
    18 julio, 2014
    responder
  • Jorge Agudelo Carmona
    6 junio, 2014

    Me da envidia de la buena Jime. Tú si que vives y sabes apreciar la vida, que valor hay que tener para vivirla de verdad, porque eso es lo que nos falta a todos los que tenemos en común tu sueño vivido, valor y más valor para desatarnos y liberar nuestra mente y nuestro corazón de todo aquello que nos ancla en este puerto de alienación, de programación y de barreras “insuperables” sólamentte dentro de nosotros, olvidándonos que nacimos para volar y ser libres de cuerpo y espíritu. Fuerte abrazo y las mejores energías para ustedes dos, desde Cali, Colombia. Si algún día se pasan por aquí quisiera conocerles. Buen camino y buena vibra!.

    responder
  • Myriam
    5 junio, 2014

    Me he encontrado con esta página por casualidad, ( bueno, creo que no exusten las casualidades) me encontrado con ésta pág, x que me tocaba encontrarla. Todo se perfila, todo se ajusta en mi vida y espero encontrar cerca, más personas como ustedes para compartir cosas en comùn, Soy mexicana, con el corazón un poco en Montreál donde he vivido y ahora residiendo en España. Quiero tener una experiencia mágica cómo la de ustedes, la ruta , como que me llama. HOY cumplo un mes que me atropello un vehículo, y doy gracias a que estoy VIVA!!! VIVA LA VIDA DE VIAJE!!!! Un abrazo.

    responder
  • Ernesto Bruni
    5 junio, 2014

    Hola Jime. Como ya te lo han dicho tantas veces, insisto en que tu relato es inspirador. En mi caso particular, mientras voy leyendo tus líneas se me van atropellando por salir a flote todo tipo de sentimientos. Lo primero es inspiración por ejemplo para animarme a pedalear por la mítica Ruta 40, después de la inspiración viene la alegría de solo imaginarme en ese viaje, también me gana la ansiedad por tratar de realizarlo, hasta que aparece la bronca por pensar en los años perdidos y más bronca cuando pienso que por el momento no puedo dejar mi trabajo ya que muchas cosas dependen de ese dinero. Lo importante es que se que le voy a buscar la vuelta hasta poder lograrlo. Muchas gracias linda por haber armado semejante despelote de sentimientos que fluyen a borbotones. Te voy a seguir leyendo para seguir incrementando este lindo despelote en mi cabeza. Te mando un beso.

    responder
  • PAtricio
    4 junio, 2014

    no se como llegue a tu pagina.. pero debo decirte algo..

    Inspira y motivas.

    responder
  • Mariano
    4 junio, 2014

    Muy inspirador como siempre, un abrazo : )

    responder
  • 4 junio, 2014

    No sé si tengo mucho más que agregar. Pareciera que el texto lo hubiese escrito yo.

    Es perfecto, dice todo lo que pienso cada día de mi vida 🙂

    responder
  • 17 noviembre, 2012

    Creo que hoy en día todos necesitamos de la motivación colectiva… el capitalismo, el sistema, las tradiciones que tan arraigadas están, se chocan en algún momento de la vida con las energías, los deseos, los sueños y las voluntades que se revuelven. No sé si será una cuestión de la actualidad, o de la edad, o del “fin del mundo”, quién sabe; pero siento que se nos está haciendo difícil juntar fuerzas para saltar hacia otra rienda imprevista y desconocida, y al mismo tiempo están latentes las ansias de cambiar, revolucionar nuestras propias vidas. Por eso, por la falta de fuerza, por lo complejo que resulta el cambio radical (y las inseguridades que provoca) es que viene bárbaro lo que mencioné en un principio, la motivación colectiva. Compartir sentimientos, estimularnos mutuamente el deseo de no estancarnos en la comodidad de los prejuicios y preconceptos, e invocar a las energías que se movilizan internamente en cada uno. La voy a llamar solidaridad emocional. Vos estás claramente colaborando con ella.
    Éxitos, Jime!!! 🙂

    responder
    • 18 noviembre, 2012

      Creo que a muchas personas les es difícil juntar fuerzas pero por suerte hay muchos otros que se animan a revolucionar sus propias vidas.

      Me encantó lo de solidaridad emocional 🙂

      Un beso enorme Caro!

      responder
  • 17 noviembre, 2012

    ¡Hermoso!¡Me encantó Jime! Yo también he pensado lo mismo. Pero ahora me doy cuenta de que no todos somos robotitos: últimamente encuentro más gente como “nosotros” que como los robots 😛 Y para mi son hermosas señales de que tenemos derecho de ser creadores, eso ante todo. ¡Un besote enorme! Maga (Ja, qué irónico: antes de poder publicar el comentario, la compu me pide que demuestre que no soy un robot jajajaja)

    responder
    • 18 noviembre, 2012

      Maga! 🙂 gracias por tu mensaje! es así, nosotros somos esos “locos” que andan quebrando reglas y tirando abajo paradigmas, habla bien de nosotros! espero conocerte pronto. Un beso enorme!

      responder
  • 7 septiembre, 2012

    Jime!!!
    Muy lindo!!! me encantó!!! Me encanta cómo escribís, ya te lo dije, no? ja
    Qué bueno que cada vez más personas puedan, de a poco, darse cuenta de cuál es la sal de sus vidas!
    Esta reflexión me hace acordar mucho a la canción de la que hablamos la otra vez sobre “Las horas perdidas”.
    Te mando un beso enorme!!! Y mucha MAGIA para todo lo que se viene!!!
    Estamos en contacto!!
    saludos al que con “su ojo biónico retrata momentos irrepetibles”!!!
    besote!
    Aldana

    responder
    • 8 septiembre, 2012

      Gracias Aldana 🙂 sí, a mi también me hizo acordar a ese tema!
      Otro beso grande para vos, me imagino la ansiedad previa a #africamagica!!

      Buenas vibras y gracias por pasar!

      responder

Dejá tu comentario o pregunta

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit sed.

Follow us on